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¿Por qué "no se escucha" el bajo?


Por Sergio Colmenares

- ¿Ah y tocas algún instrumento? 
- Claro, yo toco el bajo
Sonríe con asombro incómodo, - ¿Ah, pero no tocas un instrumento de verdad?

Cuando alguien dice que toca flauta, trompeta, guitarra, piano, violín, saxofón, ukelele o batería, las personas no suelen cuestionar la musicalidad o destreza necesaria para tocar esos instrumentos. Pero al bajo sí le dan duro. ¿Por qué? Este es un fenómeno más común de lo que parece y nuevamente acá viene la ciencia a explicarnos qué está pasando ahí.

█  El origen de la ballena y el sonido

Todo comienza cuando en 1930 Audiovox crea el primer prototipo del bajo eléctrico, el Model 736 Bass Fiddle (1). Pero no sería hasta 1950 que se crearía el Precision Bass, el primer bajo eléctrico que se podía manufacturar a gran escala (2).

Model 763 Bass Fiddle, diseñado por Audiovox. El primer prototipo de bajo eléctrico.

El bajo (ya sea eléctrico o acústico) hace parte de la familia de los instrumentos de cuerda pulsada, como la guitarra o el ukelele. Sin embargo, a diferencia de estos anteriores el bajo tiene un registro sonoro más grave, es decir (valga la redundancia) más bajo. Esto tiene varias implicaciones a la hora de disfrutar su sonoridad y veremos uno a uno los puntos. Antes de saltar al instrumento, primero hay que entender un par de cosas sobre el sonido.

A grandes rasgos, el sonido es una onda que viaja en un medio (aire, agua, roca, metal, etcétera). Es decir que no puede viajar en el vacío. Exacto, el sonido no viaja en el espacio (sí, Star Wars nos mintió…)

Imaginen la música que sale de un parlante. Estas ondas no son nada más que energía que se pasa a través las moléculas de aire, después de que el parlante las “golpea” una y otra vez. Esto hace que existan unas zonas donde las moléculas de aire están más comprimidas que en otras. Y bueno, así comienza toda una reacción en cadena entre las moléculas que van transportando la energía entre ellas. Piensen en las olas que se hacen en un estadio. La ola viaja por entre el público, pero las personas no se están moviendo de sus puestos, solo alzando y bajando las manos. Este tipo de ondas se llaman longitudinales.

Propagación de una onda longitudinal en un medio

Dependiendo del medio, la onda va a viajar más rápido o lento. En el caso del aire la velocidad a la que avanza es de aproximadamente 340 m/s (metros por segundo). Esa onda llega hasta nuestros tímpanos y los “sacude”, y esa sacudida es la que nuestro cerebro interpreta como "I want to break free!". 

El sonido tiene tres propiedades fundamentales. La primera es la frecuencia y es exactamente lo que miden los Hertz o “Hz”: cuenta cuántas de estas zonas de descompresión llegan a su destino por segundo. Ejemplo: el segundero de un reloj produce un sonido cada segundo, o con una frecuencia de 1 Hz (4). 100 Hz significa 100 por segundo, 1000 Hz, 1000 por segundo y así.

La segunda propiedad es la amplitud, la cual determina qué tan fuerte es un sonido. Para “medirla” se usan los decibelios, que es una escala de relación que determina qué tan potente es el sonido. 


La tercera cualidad es la longitud de onda, que como su nombre lo dice, determina cuál es la distancia entre una zona de compresión y la que le sigue. Esta propiedad está directamente ligada a la frecuencia de la onda y la velocidad de disipación del medio (5) así: 

λ = c/f

λ = Longitud de onda
C = Velocidad de la onda
f = Frecuencia

Ambos conceptos ya los mencionamos anteriormente y los utilizaremos en un momento.

█  Si vibra muy lento no es música

Cada instrumento tiene un sonido propio y característico; lo que llamamos “timbre”. El timbre depende de la forma en la que está construido, los materiales de los que está hecho y la técnica que se usa para tocarlo. El sonido del bajo es producto de pulsar una cuerda larga y gruesa que está tensada. Estas cuerdas producen un sonido que tiene el siguiente registro frecuencial:

El registro frecuencial primordial del bajo está entre los 40 Hz y los 300 Hz. Teniendo en cuenta que nuestro registro auditivo va de los 20 Hz a los 20.000 Hz, estamos hablando de que el bajo se queda en la región más profunda. Al ser un sonido tan grave, normalmente no es fácil reconocer la musicalidad de las notas y en el siguiente ejemplo lo van a ver:


Si no escuchaste nada o no reconociste la melodía no te preocupes. Hace falta un poco de entrenamiento y un sistema de audio apropiado para poder escuchar y entender estos sonidos como música. Al tocar la misma melodía pero en un registro mucho más agudo, se siente mucho más la musicalidad, ¿no?

Notas del sistema de afinación de igual temperamento en el piano

La afinación de nuestro sistema musical actual es una escala logarítmica, pero para explicar esto en términos cristianos necesitaremos un ejemplo y concentración. Miren la imagen anterior, el Do central o C4 tiene una frecuencia de 261,63 Hz; la tecla blanca que le sigue a la derecha o D4, sería la nota que iría un tono después y eso está a 293,66 Hz, es decir que hay una distancia de 32,03 Hz. Si vamos a un registro tres octavas más abajo encontramos a otro Do o C1 que está a 32,703 Hz y Re1 está a 36,708 Hz. La distancia entre estas dos ¡es de sólo 4,005 Hz!. ¡Si ven! Si vamos tres octavas más arriba el Do7 está a 2093 Hz y Re7 está a 2349,3 Hz. La distancia entre esos dos sería de 256,3 Hz.
Se puede ver que la diferencia de Hz entre notas no es igual dependiendo de que tan grave o agudo estamos en la escala, pues a medida que es más alta la nota, más Hz hay entre nota y nota. ¿Por qué esto es un problema para el bajo? Porque como escuchamos en el ejemplo del cumpleaños, nuestros oídos están mejor diseñados para percibir las diferencias de altas frecuencias, en particular las frecuencias entre 2000 y 5000 Hz (6)

█  Una ballena no cabe en un vaso de agua

Como ya vimos, el sonido se puede interpretar como una columna de aire que es comprimida con cierta frecuencia por la fuente (ejemplo: un parlante) hasta llegar a nuestros oídos. Se podría decir que la música es tomar meticulosamente un objeto para producir sonidos, ejecutarlos y organizarlos de tal manera que tengan un patrón reconocible y placentero.

Hay una probabilidad muy alta de que estén leyendo este artículo en su celular o en una computadora. A menos que tengan un sistema de audio con woofer -Uy, ¿qué?- (Woofer es un parlante dedicado para frecuencias bajas, esos que en las rumbas se sienten vibrar y uno lo siente hasta en el pecho). En monitores de sonido o auriculares de muy buena calidad no es posible escuchar ni sentir el bajo, ¿por qué ocurre esto? Como mencionamos antes, la longitud de onda depende de la frecuencia y de la velocidad de difusión del medio en el que se encuentre, que en nuestro caso es el aire. 

Recuerden que el timbre característico del bajo está entre 40 y 300 Hz y lo que determina el cuerpo del bajo. Cuando hablamos del cuerpo del bajo no nos referimos como tal al objeto físico sino a lo que representa el timbre. Por ejemplo, imagina una canción sonando en el parlante de tu celular (nada del otro mundo) y ahora imagina esa misma canción en el sonido de una discoteca. Las ondas sonoras que sacuden tu pecho y literalmente te hacen vibrar, son lo que llamamos el cuerpo del bajo.

Este “cuerpo” está entre las frecuencias de 40 y 100 Hz. Si la velocidad del sonido en el aire es de 344 m/s tenemos:


Estamos hablando de ondas de 3,44 m a 8,6 m, (Sí, METROS). Para que se hagan una idea un carro tipo sedan tiene más o menos cuatro metros; acá estamos hablando de ondas de longitud que van de 1 a 2 carros. Entonces un parlante necesitaría de un cono (lo que vibra del parlante) lo suficientemente fuerte y resistente para sacudir una onda de 3,44 a 8,6 metros de longitud. Los fabricantes saben que no se necesita esa potencia en los parlantes de tu celular o de tu computadora. Por eso si quieren una experiencia de calidad al escuchar música es bueno tener un sistema de sonido completo como los mencionados anteriormente. ¿Por qué es esto un problema para el bajo? Porque los aparatos que normalmente se usan para escuchar música no están diseñados para reproducir esos sonidos como se debe.

Es algo así como tener una versión tan pixelada del sonido original que no se puede apreciar la idea. En donde sí se puede sentir es en lugares donde hay parlantes para reproducir esos sonidos como en los teatros, discotecas o conciertos. Espacios grandes donde el sonido puede escucharse a lo grande y se puedan proyectar estas ondas de tantos metros.

█  El tambor de cuerdas

Visualmente, el bajo se asemeja bastante a la guitarra, pero con una escala más larga y menos cuerdas (por lo general). Esto es un problema porque las personas esperan que, al tocar el bajo, la musicalidad sea igual o similar a la de la guitarra y eso no pasa. Existen bajistas como Andrés Rotmistrovsky, que enfocan su técnica como solista más a la guitarra clásica que al rol tradicional de un bajo. Entonces hay una especie de efecto de expectativas no cumplidas porque hay una esperanza de un sonido como éste y escuchan esto:


Y acá un video del bajo de esta canción:


Hay una expectativa de tener un rol melódico como el de la guitarra. Si bien hay bajistas solistas que hacen esto, no es común que eso se haga en las bandas, el carácter es más de tipo rítmico-armónico. 

En las bandas cada uno de los músicos tiene un rol diferente. El del bajo es un rol mixto porque funciona tanto como apoyo al carácter rítmico de la batería y como un relleno musical en la armonía para darle base a otros instrumentos como guitarras, pianos y voces. Entonces tenemos una especie de ornitorrinco que tiene cuerdas como la guitarra, pero espíritu de tambor. Al funcionar como relleno armónico, suele ser un instrumento que no hace tantas figuras variantes y solo apoya con la nota base. Similar a los tambores de orquesta o timbal, que suelen tener distintas afinaciones según la nota en la que esté tocando la orquesta.

Los géneros más populares y compositores han entendido de una u otra forma que el instrumento no brilla por su carácter melódico como podría ser el violín o la flauta. Esto ocurre porque aquellos instrumentos tienen un rango de frecuencias muy altas y chillonas que fácilmente pueden resaltar frente a los demás instrumentos. El bajo normalmente está atrás funcionando como soporte armónico. 

Cuando el bajo es demasiado cambiante y el ritmo no lo requiere, hay una sensación de desarticulación. No sabemos exactamente qué está mal, pero hay algo en el aire que no fluya de manera natural, como los solos de bajo. A menos que vivan debajo de una roca, seguramente han escuchado y recuerdan al menos un solo de guitarra, un solo de violín, un solo de piano, un solo de trompeta, un solo de saxofón, etc. Pero con mucha dificultad recuerdan un solo de bajo icónico. No obstante, sí es posible que recuerden algunas de estas líneas icónicas: Can’t Stop de los Red Hot Chili Peppers; The Less I Know The Better de Tame Impala; o Plástico de Rubén Blades.

Es un instrumento que por lo general es más notado cuando hace líneas sencillas, fáciles de digerir para el público y con buen ponche o groove. Naturalmente, existen líneas más complejas y con florituras únicas como Hysteria de Muse; pero la gran mayoría de la música mainstream saca mejor provecho de una línea de bajo simple y contundente que de un arreglo ultra complejo difícil de asimilar.

Esto se debe a que las buenas líneas o los buenos grooves construyen un piso armónico para que otros instrumentos tengan una base para andar. Esto es importante para el resto de los músicos con los que se esté tocando porque les da una estructura armónica y un patrón rítmico sobre el cual jugar y hacer solos o arreglos. Como se mencionó anteriormente, el bajo sirve como intermediario entre la percusión y los demás instrumentos. Un ejemplo de eso es cuando las canciones quieren que prestes mucha atención a la voz, pero no quieren dejar al cantante totalmente a solas. Hacen que la percusión y el bajo mantengan vivo el espíritu de la canción y reducen la participación o remueven de otros instrumentos como guitarras o pianos, como en Do I Wanna Know de Arctic Monkeys.

Por estas razones es que es tan difícil apreciar la belleza de este instrumento y su rol en la música. Una vez aprenden a reconocerlo en las canciones y a escucharlo, van a descubrir una nueva forma de disfrutar la música y sentir la diferencia que hace.

Sobre el autor

Sergio Colmenares es colombiano, ingeniero biomédico de profesión y músico de corazón; aunque  toca varios instrumentos, su favorito es el bajo. Actualmente es ingeniero de soporte en una empresa de equipos médicos. Pueden ver más de su contenido en su canal de YouTube.

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Nota publicada originalmente en Ciencialegible.com

Referencias

(1) P. Blecha, "Audiovox Electronic Bass," Vintage Guitar Magazine, no. 99. 
(2) J. V. Roy, "1956 Fender Precision Bass," Scotty Moore, 27 June 2011. [Online]. Available: http://www.scottymoore.net/56PBass.html. [Accessed 27 September 2020].
(3) Sound Proofing Company Inc, "What is sound?," Sound Proofing Company Inc, [Online]. Available: https://www.soundproofingcompany.com/soundproofing_101/what-is-sound. [Accessed 27 September 2020].
(4) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, "Hercio," Real Academia Española, 2019. [Online]. Available: https://dle.rae.es/hercio. [Accessed 27 September 2020].
(5) Prácticas de radio, "Temario de Radiocomunicaciones - Concepto de longitud de onda," Prácticas de radio, 2009. [Online]. Available: http://www.practicasderadiocomunicaciones.com/modules/apuntes/tema04.aspx. [Accessed 27 Septiembre 2020].
(6) S. Gelfand, "hearing is most sensitive (i.e., the least amount of intensity is needed to reach threshold) in the 2000 to 5000 Hz range," Essentials of Audiology, p. 87, 2011. 

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