Dub Poetry: la poesía hecha música


Por Bruno Miquitiansky
@BMiquitiansky

En los últimos años la decadencia y la mediocridad a la hora de componer melodías y canciones invadió la industria de la música. Canciones que no dicen nada, letras sin contenido, sin compromiso, monosílabos que se repiten unos tras otros con ritmos idénticos y bajo una dudosa dicción, hicieron que la letra y el mensaje sean la nada misma. Los que amamos el reggae nos identificamos con sus letras, le ponemos melodías a nuestras convicciones y nuestras luchas son acompañadas con riddims que hacen de este género un estilo único para los que apreciamos la poesía. Los años pasan, las generaciones se renuevan (los gustos también) y es por eso que Revista Cool Ruler te acerca un estilo muy particular dentro de nuestro ritmo negro caribeño, el Dub Poetry, para hacerle frente a tanta mediocridad musical. 

A mediados de los años '70, en Jamaica surge un nuevo estilo, una nueva forma de hacer música. Con el constante crecimiento del reggae en la isla, los artistas empezaron a agregar a sus Lado B de los discos las mismas versiones en forma instrumental o dub. Los DJs tomaron esas segundas caras y lograron freestylear o improvisar arriba de las melodías animando las distintas fiestas que se hacían a lo largo de los barrios de Kingston dando nacimiento al famoso soundsystem. El estilo se hizo famoso a través de deejays como U-Roy, I-Roy, King Stitt y Big Youth, junto con muchos otros. Esto dio el puntapié a una nueva tendencia a la hora de escribir, tanto en el ámbito musical como en el literario. Los poetas también producían y presentaban nuevos estilos de trabajo basados en los sonidos de la música dub. Su poesía era subversiva, revolucionaria y antiestablishment.

Es difícil decir exactamente quién fue el primer poeta oficial del Dub Poetry. Eso sí, el poeta jamaiquino Oku Onuora fue el primero en acuñar este término. "Un poema que tiene un ritmo de reggae incorporado, por lo tanto, cuando el poema se lee, el ritmo del reggae respalda. Uno puede escuchar claramente el ritmo del reggae que sale del poema”, afirmaba el poeta. Por ello es que a Onuora (antes conocido como Orlando Wong) a veces se lo reconoce como el padre de la poesía dub jamaiquina. Eventualmente, amplió su definición anterior agregando que se trataba de "cualquier tipo de poesía influenciada por la música”. En 1970 fue arrestado mientras intentaba robar una oficina de correos para financiar un proyecto de educación comunitaria, algo que los “músicos” de ahora no harían ni a palos. Desde la cárcel, su poesía floreció y llamó la atención de muchos grandes nombres en el mundo de la escritura. Tantas personas pidieron que lo soltaran, que después de cumplir siete años encerrado recibió el equivalente jamaiquino de un perdón presidencial. Al recuperar la libertad, se casó y cambió su nombre a Oku Onuora. En 1979 lanzó su primer álbum, Reflections in Red, de la mano de Tuff Gong.

Oku Onuora

El estilo comenzó como una poesía principalmente de protesta o rebeldía que transmitía muchos de los mismos mensajes de la música reggae tradicional. Los sonidos en los poemas y las palabras debían retratar la vida de los pobres, los olvidados, la lucha soportada por tantos. El poema Reggae Sounds (1980) de Linton Kwesi Johnson es un poderoso ejemplo. El género fue definitivamente iniciado por los DJs que hablaron libremente sobre los beats desde el lado dub, pero una vez que se hizo realidad, Johnson fue el primero en lanzar un álbum en el género, Dread, Beat an' Blood, publicado en 1977. Nacido en la zona rural de Jamaica en 1952, Linton se mudó a Brixton, en Inglaterra, junto a su madre cuando tenía 11 años. Durante este tiempo, había una creciente cantidad de inmigrantes caribeños entrando en la zona y las poblaciones blancas de Brixton no estaban muy felices que digamos. Johnson aprendió en carne propia sobre el dolor y la furia del racismo y sin dudas eso contribuyó mucho a su trabajo y su popularidad. En la década de 1960 se volvió muy activo en el movimiento Black Panthers y la lucha contra el racismo; y fue entonces cuando descubrió la literatura negra y, lo que es más importante, la poesía. Organizó un taller de poesía, se conectó con mucha gente que sintió el dolor en sus palabras y encontró refugio en sus ritmos. Durante el comienzo de su carrera fue despreciado por su uso del patois pero eso no le impidió alcanzar el puesto Nº 22 entre los 100 mejores escritores negros de todos los tiempos de Inglaterra y uno de los hombres más respetados en la poesía dub. 

Mutabaruka es también un nombre que influenció la escena de la poesía dub. Nació como Allen Hope en Kingston, en 1952. Estudió en una escuela secundaria de electrónica y trabajó para la Jamaica Telephone Company. Fue durante este tiempo que comenzó a explorar el rastafarismo y mientras más investigaba, más veía se sentía contrariado con su educación y allí comenzó su rebeldía. Su poesía se publicó cada vez más en Jamaica y finalmente, en el mundo. Tuvo un programa de radio de entrevistas nocturnas llamado The Cutting Edge que lo ayudó a convertirse en un ícono nacional y con la ayuda de Internet, también en un referente internacional. Muchas veces había declarado que Oku fue quien despertó su interés por la poesía dub.

Michael Mikey Smith es otro de los capos en este mundillo. También originario de Kingston (nacido en 1954), comenzó a escribir poemas cuando era adolescente a fines de la década del '60 y más tarde fue seleccionado para asistir a la Escuela de Drama de Jamaica, donde se graduó. Su primer álbum fue lanzado en 1978, titulado Word, que contenía sus clásicos My Cyaan Believe It y Roots. El actuar arriba de los escenarios fue lo que realmente hizo que la poesía de Smith se destacara. Con las ganas de plasmar sus letras en el papel se juntó con el famoso poeta y crítico Mervyn Morris. El tema fue que la oralidad de este muchacho no era del todo buena y se salteaba algunas líneas cuando interpretaba sus poemas, lo que provocó algunos problemas entre ambos, hasta que lograron entrar finalmente en sintonía. Encontraron una forma de trabajar juntos y comenzaron a grabar los poemas de Smith, mientras Morris le tiraba data de cómo interpretar o qué modificar. Lamentablemente Mikey fue asesinado antes de que se publicara la colección, pero a Morris se le pidió que editara los poemas y trató de mantenerse fiel a lo que creía que Smith había querido del libro. A diferencia de artistas como Linton Kwesi Johnson o Mutabaruka, que varias veces rechazaron el título de dub poetry porque no querían ser etiquetados, Mikey abrazó el concepto y estaba orgulloso de ello. Por su parte, Morris se desempeñó como profesor de escritura creativa en la Universidad de las Indias Occidentales. Fue uno de los pocos poetas estrictamente literarios que se prendió a la nueva generación de poetas dub. Trabajó con muchos de los poetas famosos y se ganó el respeto de muchos, siendo elogiado en distintas partes del mundo.

Mutabaruka

Pero no sólo los muchachos hicieron historia en la poesía cantada. Las féminas tenían mucho para decir y Canadá fue el país que les dio el contexto necesario para alzar la voz. Lillian Allen fue una de las líderes del movimiento de Dub Poetry canadiense. Nacida en Jamaica en 1951, se mudó a Nueva York en 1969 para estudiar en la Universidad y de ahí se fue para Toronto. Una vez instalada se mandó alto revuelo con el lanzamiento del álbum Revolutionary Tea Party (1983), más específicamente con el tema I Fight Back. Allen fue capaz de marcar una diferencia significativa en la batalla contra el estereotipo de las mujeres negras como trabajadoras inmigrantes en Canadá. Junto con otra de las damas en la escena de la poesía dub canadiense, Afua Cooper, comandan como directoras artísticas y creativas el Dub Poets Collective de Toronto. Como podemos ver, no sólo en Jamaica y en Londres los poetas decidían hablar sobre bases reggae sino que en Canadá también prendió la semilla de la palabra acompañada por poderosos riddims. 

Aunque la poesía dub fue construida principalmente en la base de la oratoria y del ritmo reggae, siempre ha sido influenciada por otros géneros musicales, hasta incluso, algunas melodías de cuna populares fueron utilizadas para cantar poesía sobre su ritmo. Muchas de las tradiciones orales del Caribe africano, como proverbios, adivinanzas, himnos y cuentos populares las podemos encontrar en algunas de las obras de poesía dub. También recibió la influencia del jazz, el R&B, calypso y varios estilos de los tambores africanos, rap y ritmos afro-latinos. En definitiva, la poesía dub no sólo forma parte del repertorio reggae y esto mantiene el género abierto, flexible y accesible para todos. Es también la razón por la que muchos poetas se rebelan contra la etiqueta del Dub Poetry. Sienten que los restringe a un ritmo de reggae cuando en realidad hay muchos ritmos y direcciones que quieren seguir con su trabajo. Esto causó un ligero cambio en las escrituras de algunos poetas, que piden liberar la poesía del dub de la "camisa de fuerza de los ritmos reggae”, así que se les ocurrió un nuevo subgénero llamado meta dub. Jean Binta Breeze escribió un breve poema titulado Dubbed Out, describiendo sus sentimientos encontrados, con respecto a las etiquetas.                

Mutabaruka también escribió un poema que critica el género que él mismo, junto con muchos otros, creó. Esto muestra cómo la poesía dub fue creciendo y cambiando a través del tiempo y cómo sus propios creadores y artistas pueden ver su propio trabajo con un nuevo ojo crítico. Muta, en Revolutionary Poets, desliza la idea de que la poesía dub se vendió y los mensajes ya no son reales y critica a los artistas que entretienen en lugar de rebelarse o bajar algún mensaje de protesta.  

Lillian Allen

Otro nombre de peso es el de Benjamin Zephaniah, nacido en 1958 en  Birmingham, una ciudad a la que él mismo llamó la capital jamaiquina de Europa. Participó de la grabación del disco Roots Riddim Reggae (2000) de la banda argentina Riddim, dejando como resultado la primera poesía dub de nuestro país: Truth Revolution. La experiencia se repitió en el 2002, esta vez con dos temas más de Zephaniah en el álbum Remando: Letting of Steam y Having a Word. Zephaniah asegura que su poesía está influenciada por las “leyes de la calle” y por la música y poesía jamaiquina. En 1980 publicó su primer libro de poesía, Pen Rhythm (Page One Books). Su segunda colección de poemas, The Dread Affair: Collected Poems, de 1985, incluyó varios dedicados a criticar el sistema legal británico. Su libro Rasta Time in Palestine, publicado en 1990, es un resumen de su visita a los territorios ocupados palestinos y contiene una mezcla de poesía y diario de viaje. Su álbum Rasta (1982) fue un tributo a Nelson Mandela y gracias a este disco tuvo la oportunidad de conocer al prisionero político y futuro presidente de Sudáfrica. En 1996, mismísimo Mandela pidió que Zephaniah actuara en el Concierto de las Dos Naciones en el Royal Albert Hall de Londres. El primer libro de poesía para niños de Zephaniah, llamado Talking Turkeys, fue reimpreso seis semanas después de su lanzamiento en 1995. Benjamin supo trascender la el arte como activista por los derechos de los animales y también a favor de movimientos vegetarianos en todo el mundo, posicionándose como un referente. Además, ha rechazado públicamente las políticas homofóbicas en la isla de Jamaica y también supo rechazar la orden del Imperio Británico tras considerarse un anti-imperialista.

Seguramente grandes poetas quedarán fuera de este repaso por las voces que supieron ponerle música y melodía a sus escrituras. Pero también nos da la pauta de que la música es el transporte más rápido y efectivo si queremos denunciar, contar o relatar algo. El tema es saber qué decir frente al micrófono. Como vemos en la actualidad, no todos saben qué hacer frente a un micrófono. Muchos hablan, pocos dicen.

Benjamin Zephaniah

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