Elegancia sonora con estética jamaicana


Por Rafael Frías
@rafffrias

La globalización sonora a través del Internet y el comportamiento actual en la industria musical (entiéndase las plataformas digitales de streaming) han puesto sobre la mesa varias cosas: artistas que sin editar discos logran fama y mucha rentabilidad en su carrera. Singles que vienen y van, nombres que de la noche a la mañana cosechan miles de seguidores y de reproducciones, un mayor arraigo en los melómanos que se refugian en formatos que parecían obsoletos como el cassette o el tan preciado vinilo y en general, acceder con unos clicks o unos deslizamientos táctiles en nuestros celulares a mucha buena música alrededor del mundo. 

Sí que parece maravilloso, pero lamentablemente en América Latina (y tal vez en buena parte del mundo) las masas se mueven por géneros pobres en todo aspecto; contenidos letrísticos patéticos y banales. Loops que con vacíos armónicos sólo incitan al lavado de cerebro y al contagio sexual desde lo burdo. Pero somos muchos los que vamos en un camino opuesto, un camino sonoro que día a día nos sorprende, nos reconforta y nos pone en un papel privilegiado gracias a nuestro criterio, gusto musical y nivel de cultura. Quisiera pensar que somos más los que estamos de este lado, siendo sensibles y respetuosos en todo aspecto; el reflejo de lo que está en nuestros gustos musicales, que pudiese parecer algo “tonto” pero ni de broma lo es. Como dice esa frase anglo: “blessed and fortuned” / “bendecidos y afortunados” nuestros oídos por seguir, descubrir y re descubrir exquisita música. 

Entrando en el plano que nos compete dentro de los sonidos jamaiquinos, hay que ovacionar y aplaudir a todos esos músicos, compositores y bandas en general que siguen editando música contra viento y marea en tiempos tan confusos y hasta turbios. Así se me ocurre presentarles a Guive, un caballero francés con un talento enorme, con grandiosas composiciones, con una poderosa y a su vez melodiosa voz y con una pulcra ejecución como trombonista.

Tras estar varios años siendo corista y trombonista en agrupaciones de soul, R&B y en backing bands de reggae, Guive decidió en 2012 emprender su propio rumbo como solista, agrupando a destacados músicos con los que recorrió varios senderos musicales. Así nace O.R.A: Original Reggae Addicts, una agrupación que no tiene nada que envidiar a cualquier otra banda grande de reggae actual; sonido fresco, pegajoso, muy bien ejecutado, muy bien orientado, conceptualizado y por supuesto, muy bien dirigido gracias a su líder.

Guive & The ORA en acción. Foto: Pierre-Yves Leblanc

Guive & The ORA podría ser sin duda alguna todo un orgullo actual de productores e íconos jamaiquinos o ingleses. Dennis Brown, Gregory Isaacs, Freddie McGregor, Sly & Robbie, Alton Ellis, Delroy Wilson, Horace Andy, Luciano y muchísimos otros nombres más (vivos y ya suspendidos en el egregor musical) se quitarían el sombrero ante el álbum debut de Guive y su ORA,  que desde el mismo título representa una contundente afirmación: “La música como medicina, como salvación, como cura”.

La Musique Est Mon Remède salió hacia abril de 2019 por un pequeño laboratorio local (Francia). Se editó en presentación de jarabe digital y en cápsulas de dos formatos: 33 RPM y Compact Disc. Bajo la estricta supervisión del doctor Guive y su allegado gremio de seis músicos con colaboradores en sección de vientos. La dosis de este medicamento depende del consumidor pero no despierta ningún efecto secundario o negativo, todo lo contrario: estos 13 cortes que componen el álbum persiguen el fin único de emplear la música como potente y milagrosa receta de sanación, dejando atrás lo maquiavélico de la industria “farmacéutica” y no adulterando la verdadera organicidad de una banda en vivo.

Reggae con tintes modernos, sabrosos, pegajosos. Atmósferas de roots, lovers rock y rocksteady servidos como la más fina pastelería francesa. Los acompañan colores de soul, R&B, gospel, pinceladas de dub y hasta un ska que cierra el disco de forma magistral, recreando uno de los cortes más aclamados de Ray Charles y a su vez de Joe Cocker por ahí a finales de los 80. Bellos arreglos de voces, Rhodes y órganos con la profundidad y el color justo, líneas de bajo precisas apegadas a todas aquellas grabaciones doradas de Jamaica e Inglaterra hacia los 70, acertadas guitarras, extraordinarios arreglos de percusión menor con una pandereta como indiscutible líder rítmico y delicadas melodías de trombón junto a muy buenos arreglos de vientos; en general, una base rítmica digna de cualquier figura jamaiquina como backing.

Guive se tomó su tiempo para poder agrupar a estos músicos y para poder mostrarse al mundo como figura solista, pero valió la pena. Hoy es sin duda de las figuras más interesantes no sólo del reggae y el ska francés sino de la movida europea de música jamaicana. No es de extrañar que dentro de poco comience a recorrer el viejo continente e incluso a surcar otras fronteras en festivales de verano y en giras que lleven la música como medicina para el alma.

Guive mostrando su versatilidad en el escenario. Foto: Pierre-Yves Leblanc

Este disco presenta en sus 13 composiciones un verdadero paseo auditivo para caminar desde el más amoroso rocksteady hasta el más enérgico ska. Es un disco para deleitar la música jamaicana desde dos posturas: lo mejor de lo vintage con lo mejor de lo actual. Su primer single promocional: Bienvenue à Paname puede ser el mejor abreboca para este álbum. Reggae new roots desde la finura de una banda que suena maravillosa y desde el francés como idioma plenamente seductor. Una acordeón suelta melodías durante todo el tema y en vez de invitarte hacia Panamá, te invita a tomarte un café justo cuando el ocaso cubre la Ciudad de la Luz.

A inicios de junio, Guive & The ORA lanzó como segundo single del disco Winter In Summer, una acertada elección para seducir al escucha desde la reminiscencia de un Al Green, un Marvin Gaye o un Lionel Richie bajo la estética del lovers rock. Ambos video clips se libran de pretensiones deslumbrantes, buscan simplemente acompañar con buenas postales animadas lo que estos temas van relatando, logrando así una complicidad idónea entre la música, lo que Guive nos canta y lo que sus realizadores audiovisuales interpretaron.

Debo decir que estos 13 cortes me encantan, pero permítanme recomendarles éstas: La Musique Est Mon Remède, maravilloso tema para iniciar un disco. La justa energía para levantar el ánimo; Watching You, precioso segundo corte para continuar con buena onda un tracklist que promete. Soleado corte de amor con un seductor saxo alto que hacia final de tema pone la cerecita en el pastel; Sous La Pluie et le Vent, preciosura de tema con mucho aire de soul y R&B donde los destacados fonemas del francés brillan junto a lindos coros, órganos muy bien colocados como background y hermosos Rhodes; Keep on Movin’ On otro súper corte del disco, destacando la voz de Professor Liv’ High (tecladista de la banda) dejando así en un “segundo plano” a Guive, quien con su poderoso color vocal termina dando el toque final y justo a una de las canciones más bellas del repertorio; J'ai Embelli la Vérité, sabroso reggae donde resalta la influencia de Augustus Pablo; Winter in Summer, otro precioso tema del álbum con cierto aire de Michael Jackson en sus más lindas baladas soul o incluso (aunque parezca disímil) con aires de Barry White o Isaac Hayes. Hermosos arreglos. Y por último la adaptación hecha del temazo Unchain my Heart, versión donde resalto el espíritu black en coros. La sorprendente energía en coros gospel, el tempo perfecto para bailar, disfrutar, cantar y para dejar al escucha con ganas de más. Acertada elección para cerrar el álbum. Ska poderoso que no llega a distorsionarse en ningún momento. He aquí una forma de generar adrenalina con clase tras un walkin’ bass perfecto.

La Musique Est Mon Remède es un disco al que doy 5 estrellas de 5. Recomendado para amantes del reggae, del ska, del world music y para oídos con ganas de usar la música como salvación y sanación. Para esos oídos de personas con ganas de cambiar y mejorar el mundo donde vivimos.

Original Reggae Addicts, ORA, en su máxima expresión. Foto: Didier Bonin

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1 Comentarios

Unknown ha dicho que…
muy bueno el articulo. adelante, muchachos con la musica!!!!