Las outsiders del reggae


Por Santi Herrera
@SantisHerr

La historia del género femenino en la música de la isla se remonta con fuerza desde la irrupción de las I-Threes en la formación de The Wailers. El romance entre chicas y la música de Jamaica se ha desarrollado de manera ininterrumpida -aunque minoritaria- desde los '70. Desde las ya mencionadas I-Threes, pasando por la gran Puma Jones y Lady Ann en la década de los '80, hasta llegar a las actuales Hollie Cook y Jah9, entre otras, el género femenino ha sabido ganarse un lugar importante en la escena. Talento, carisma y -por qué no- sensualidad son las armas que las chicas del reggae poseen en una escena superpoblada de hombres.

Esta nota es un homenaje a la mujer y al reggae. Sin embargo, el racconto  que vas a leer a continuación no tiene que ver con aquellas féminas que tienen su trayectoria enraizada en la música de la isla. Esta vez, los Cool Ruler (digo “los Cool Ruler”, porque el armado de la lista fue producto de apelar a la memoria colectiva) fuimos un poquito más allá y nos metimos de lleno a buscar a aquellas figuras de géneros como el pop, el rock y el jazz, entre otros, que hayan coqueteado alguna vez con la música más linda de todas. 

Sea por cuestiones puramente artísticas, estrategias para sumar público o simplemente por razones comerciales, las artistas que se vienen se tiraron sin prejuicios a la pileta del reggae y, aunque en algunos casos el resultado no haya sido logrado del todo, desde acá las bancamos por el sólo hecho de haber explorado, por lo menos por un momento, la música más bonita de todas. Ahí vamos. 

Rihanna

Desde su irrupción masiva en la escena musical allá por 2007, la morena nacida en Barbados flirtea, cada tanto y con muchísimo estilo, con el reggae y el dancehall. Su proveniencia isleña y su origen afro, sumados a su increíble talento vocal, son credenciales suficientes para ponerse riddims sobre su espalda.

A partir de 2010, y con su hit Man Down, Rihanna ha colaborado con Sizzla Kalonji y se ha mostrado abiertamente como defensora del consumo de marihuana, al punto de ser propietaria de Marihanna, su propia marca de hierba (excentricidades de las celebrities, vió), que lanzó en 2016. Su amor por la música jamaiquina la llevó a participar de un tributo a Bob Marley, ni más ni menos que junto al gran Sting, Ziggy Marley y Bruno Mars en la entrega de los premios Grammy en 2013 (pequeño lujito, eh). Si bien sus incursiones fuera del pop son pocas, Rihanna tiene “eso” que una cantante necesita (lo sabe) para ir un poquito más allá de su género habitual y meterse de lleno en nuevos terrenos musicales. La morocha podría cantar, tranquilamente y sin despeinarse, un roots dulce, hacer fraseos frenéticos sobre un raggamuffin, o jugar a ser DJ toasteando arriba de un dubplate. Bueno, voy a ser un poco más directo: quiero un disco 100% reggae de su parte, algo que al parecer se va a concretar dentro de poco.


Sinead O’Connor

De talento inconmensurable, Sinead O’Connor ha sido, lamentablemente, protagonista de una gran cantidad de polémicas durante toda su carrera. Desde su irrupción en 1987 y luego de tocar el cielo-infierno de la fama en 1990 luego de su hitazo Nothing Compares to You (que vuelvan los lentos, papá) la vida de la irlandesa ha sido una verdadera montaña rusa: desplantes en entregas de premios, sobredosis, trastornos bipolares e intentos de suicidio. La exposición pública es así, molto difficile.

Aún inmersa en ese samba de emociones y situaciones erráticas, Sinead O’Connor es dueña de una carrera profesional impecable, con millones de discos vendidos alrededor del mundo y distinciones de todo tipo. Tiene una de esas voces que podría encajar en cualquier estilo musical. En 2005, y luego de una estadía considerable en Jamaica, la cantante dio un giro sorpresivo a su carrera luego de lanzar Throw Down Your Arms, un álbum 100% reggae grabado en los míticos Tuff Gong Studios y producido nada menos que por Sly & Robbie. Si bien las canciones que lo componen son covers (destacan Downpressor Man, de Peter Tosh; Y Mas Gan, de The Abyssinians y Marcus Garvey, de Burning Spear) el disco es excelente. El trabajo musical a cargo del tandem Sly & Robbie sumado a la interpretación vocal de la irlandesa forman un combo exquisitamente logrado. (NdelR: cuando germiné la idea de hacer este recuento que estás leyendo, estaba convencido de que pasada esta publicación no escucharía -o no tendría por qué escuchar- a ninguna de estas artistas que te presento. Subestimarlas por ser “sapo de otro pozo” fue para mí, claramente, la regla. Este disco me tapó la boca. Lindo baño de humildad). 

Tanto se copó con el reggae y la cultura Rastafari que luego de lanzar Throw Down Your Arms confesó: “Las enseñanzas de Rastafari salvaron mi vida y cuando alguien te salva la vida lo último que tenés que hacer es darle la espalda”. Grossa, Sinead.


Gwen Stefani

La rubia estadounidense es, tal vez, la cantante más pop de esta lista (sí, creo que incluso está por encima de Rihanna) y es por eso que sus incursiones en el reggae han dado como resultado canciones un poco despojadas de casi todo “lenguaje” propio de la música de la isla, tanto desde lo lírico como desde lo musical. La lógica de lo vendible casi siempre prevalece sobre lo artístico cuando de este tipo de artistas se trata.

Siendo vocalista de No Doubt, Gwen pudo haber surfeado muchos más riddims que como solista. Perteneciendo a una banda abiertamente influenciada por el sonido jamaiquino -e influenciada ella por su hermano Eric, fundador y miembro de ND y fan del reggae-, como solista la cosa se puso un poco bastante más “empaquetada” (Willy Rodriguez dixit). 

Underneath It All es uno de los pocos guiños que la blonda hizo al reggae cuando en 2002 unió fuerzas, junto a su antigua banda, con Lady Saw, quien participa de manera bastante escueta en una de sus estrofas. Ya como solista, y en 2009, Gwen volvió a la carga y junto a Damian Marley (a esta altura, un abonado a colaborar con artistas pop) hizo Now That You Got It, una canción que musicalmente tiene poco de reggae, pero con un videoclip saturado de colores etíopes, chalitas de marihuana y referencias a Jamaica (video bastante feo, por cierto). Creo que se nota que lo de la “Rich Girl” y el reggae no es algo que me haya gustado demasiado. Sin embargo, lo más destacable que hizo fue el cover del tema que le dio su apodo, originalmente interpretado por Louchie Lou y Michie One. No hay mucho más para agregar. Seguí con el pop Gwen, te queremos igual.


Joss Stone

Tarde o temprano Joss Stone iba a introducirse en el reggae. Después de su participación en Superheavy (banda de duración fugaz que integró junto al incansable Mick Jagger y a Damian Marley) y su intervención en el hit Miracle Worker, la balanza de la inglesa comenzó a inclinarse por la música jamaiquina. Es que Joss es otra de las cantantes que puede hacer cualquier estilo. Es como esos pibitos que juegan bien al fútbol, sea en cancha de tierra o de césped y que descalzos o con los últimos botines del mercado te dejan sin cadera (saluditos cordiales, Boateng) después de una gambeta. Joss es crack. 

2015 fue el año del amorío entre la rubia y el reggae. Su disco Water For Your Soul fue producido por el gran Dennis Bovell y Damian Marley (amigo de Joss y principal responsable del interés de la inglesa por la música de la isla) y marca un viraje considerable en su carrera. Si bien el álbum mantiene la esencia soul/R&B que la caracteriza, Joss se abre decididamente al reggae en la mayoría de las canciones, sea musicalmente como en Harry’s Simphony, Molly Town, Love Me y Wake Up o desde lo lírico, como en Sensimilla donde hace uso de un patois un poco forzado para describir las bondades de la herb. Un gran disco debut para alguien que no nos tiene acostumbrados al reggae. Buen bautismo de fuego, Joss. Esperamos más en el futuro.


Amy Winehouse

No podía dar por terminado este humilde recuento sin recordar a la gran Amy. Puede ser capricho personal o reclamo colectivo, si es que alguien me acompaña en el sentimiento. Si bien la inglesa no dejó demasiados registros haciendo reggae o derivados (podemos mencionar a Just Friends y Monkey Man, cover de The Specials), tengo la fantasía loca y certera que, de haber seguido deambulando por esta coordenada de espacio y de tiempo que llamamos vida, en algún momento la veríamos poniéndole voz a grandes tunes. 

Lamentablemente sólo nos quedaron unas pocas canciones que de alguna manera se acercan a la música jamaiquina y un par de remixes muy bien logrados en los que mantiene un feat “virtual” con el grosso de Alborosie. Ojalá el universo (palabra de moda si las hay) imparta justicia y Amy vuelva en un par de vidas para saldar esa cuentita pendiente que nos dejó.


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