Looking For Anything Specific?

Header Ads

Drum&Bass en las venas


Por Emi Graffignano
@emigraffignano

Hijo del legendario bajista homónimo, Aston Barrett Jr tomó las riendas de su fallecido tío Carlton para darle vida al actual ritmo de The Wailers. Miembro de una de las familias reales del reggae, no le pesa para nada llevar el one drop de una de las bandas más emblemáticas de la historia de la música.

En la visita a Buenos Aires de la banda junto a Julian Marley, hijo de Bob, el baterista y productor charló con Revista Cool Ruler.

¿Cómo es tocar con tu papá? 

Es una bendición. Un honor para mí. 

¿Es difícil o complicado en algún punto? 

Sería difícil para mí en todo caso, no para él. Porque él es el creador de sus sonidos. Yo también soy creador de mis propios sonidos pero tengo que aprender de la base, que viene de su música, e incluirla en mis creaciones para que salga algo bueno. No podés simplemente decir “soy de la nueva generación, voy a hacer algo por mi cuenta”. Así no llegás a ningún lado porque no se puede saltar del uno al cinco, tenés que seguir todos los pasos para llegar al objetivo; empezar desde la base y ahí avanzar. Él fue mi guía por muchos años. Le tengo mucho respeto. A veces, cuando está tocando me olvido que es mi papá y veo a FamilyMan, y me vuelvo loco (risas). Después recuerdo que es mi papá y está buenísimo. 

Como hijo de FamilyMan y tocando con Julian, el hijo de Bob ¿sentís alguna conexión especial con él? 

Sí, por supuesto. Con Julian definitivamente tenemos una concepción musical muy similar en lo que respecta a las raíces de la música reggae. Son distintos tipos de reggae. Bob Marley representa las raíces, al igual que The Wailers. Por eso es que cuando lo escuchás el cuerpo se te mueve solo. Aunque no entiendas las palabras, podés comprender lo que está diciendo por la melodía y la música. Ese es el poder que tienen sus canciones. Y sí, estando en la línea de sangre desde ambos lados, indudablemente tenemos esa conexión especial cuando tocamos juntos.

¿Cuáles son las canciones que más disfrutás tocando en vivo?

En vivo... (risas). Bueno, ahora estamos tocando temas como Craven Choke Puppy, canciones que  hizo The Wailers allá por 1972. Hemos creado un nuevo estilo que no creo que Bob haya tocado en vivo en su momento con la banda. Fuimos los primeros en empezarlos a tocar en vivo y está bueno poder hacerlo con miembros originales del grupo  como Tyron Downie, que le dan fuerza y ese toque especial que estuvo perdido por tantos años.

Aston Barrett Jr durante la entrevista. Foto: Ludmila González

¿Qué pensás sobre el Revival Movement?

Sí, la nueva generación del reggae. Chronixx me gusta mucho, me gusta su estilo innovador en el que incluye muchos elementos vintage. Podés notar varias épocas plasmadas en sus canciones. Es bueno saber que aún hay jóvenes apasionados por la música y que están surgiendo. Por eso no tenemos de qué preocuparnos. Siempre escucho que este estilo va a morir, y volvemos a lo mismo: esta música es real y no puede morir. El reggae no es algo físico, es música espiritual y mental que se supone que te lleva por el camino correcto. Ayuda a las personas a encaminarse en su vida, en el mundo.

¿Pensás que el reggae tiene una fuerte influencia en la forma de pensar de las personas hoy en día?

Depende. Yo diría que sí. Ilumina a las personas ahora más que antes, que cuando recién estaba surgiendo.

Es música revolucionaria...

Sí. Viajé a muchos lugares con mi papá y me acuerdo la primera vez que estuve en Rusia pensaba cómo sería el reggae ahí. Y cuando llegamos al lugar para dar el show nos encontramos con un montón de rusos esperándonos con mucho entusiasmo, saludándonos con cariño. Fue genial. Entonces entendí que la música tenía el mismo valor en ese lugar que en cualquier otro porque donde sea que existan tensiones, siempre habrá gente luchando por la paz, el amor y la unión. El mundo es como el ying y el yang, necesita estar equilibrado. Si hay mucha maldad no hay equilibrio, y si hay mucha bondad tampoco. Lo negativo no tiene que ser un demonio. Yo creo que es una parte de la vida con una energía distinta. De hecho yo nací en octubre, soy de Libra, ves, el equilibrio (risas). Esto es lo que trato de lograr siempre.

¿Cómo está la situación actual en Jamaica? En cuanto a la música y la sociedad.

Los jamaiquinos somos todos diferentes. En algunas partes de Jamaica encontrás jóvenes que crecieron dentro del reggae y otros que no, pero sigue siendo parte de nuestra cultura. Por eso, aunque algunos no hayan crecido dentro del ámbito musical son músicos por naturaleza. En Jamaica todos somos músicos, somos artistas. Hay muchas necesidades o dificultades, no tenés muchos beneficios en ciertos aspectos, pero al menos si no tenés dinero podés sobrevivir igual a base de frutas, semillas, aves, huevos y esas cosas. Podés seguir viviendo. En el plano musical están surgiendo nuevas bandas como Raging Fyah, Chronixx, Rootz Underground y muchas otras. Estas bandas están creando nuevas cosas dentro del reggae, dándole un toque distinto que me gusta. Es genial lo que hacen y me da orgullo. Ésto no sólo pasa en Jamaica, lo he visto en diferentes países que he visitado. Hay bandas muy buenas que te dejan con la boca abierta. Muchas de esas personas están en la misma lucha que Jamaica. Compartimos lo mismo, todos somos hermanos, somos iguales. No creo en las divisiones porque no es algo con lo que crecí. Me enseñaron a tratar a todos por igual. Paz, amor, unión y a sonreír. Así soy yo.

¿Conocés algo de reggae argentino?

Honestamente, no. Porque es la segunda vez que estoy en Argentina y aún no tuve la oportunidad de escuchar artistas y músicos de acá. Pero espero poder hacerlo en algún momento.

Foto: Ludmila González

¿Aprendiste mucho de la experiencia de haber tocado con bandas tan importantes como The Wailers? 

Sí. Lo más importante que hay que tener en cuenta en la vida es la paz, el amor y la unión. Eso es lo primero y es lo que te va a ayudar a seguir adelante. No hay que ser resentido, hay que tratar de ver a los demás como humanos y personas que a veces pasamos por momentos muy difíciles. Es un proceso por el que hay que pasar para ser mejores personas y avanzar. Algunas personas lo aprenden más rápido que otras. Es mejor ser buena persona aunque te peguen, porque al final salís mejor que siendo malo, ya que recibís el doble o el triple. Tenés que preocuparte por lo que hagas en esta vida para que en la próxima te vaya mejor. No se trata de hacerlo por uno mismo nada más, sino de buscar la luz y el bienestar espiritual porque todo eso lo vas a ver reflejado en tus hijos, en tu aura y en tu capacidad para enseñarles lo que está bien y lo que está mal. A veces uno se pregunta, "si estoy haciendo las cosas bien, ¿por qué me suceden cosas malas?" y eso es como una maldición que hay que romper obrando bien.

¿Cómo es el fan argentino para los músicos jamaiquinos? Es un público muy especial.

Sí, por supuesto. Bueno, la última vez que estuvimos acá agotamos entradas. Bajé las escaleras para saludar a la gente y fueron muy amables. Trataban de llevarse mi gorra (risas). Pero fue una experiencia muy linda porque querían intercambiarla. Uno me decía: "quiero tu gorra sólo para recordar lo que hiciste por mí hoy". Entonces le dí mi gorra. La próxima vez hay que traer más gorras (risas). La verdad es que me encanta Argentina.


Publicar un comentario

0 Comentarios