Argentina Hibridub


Nahuel Messina / @nahmessina 

“Transformación” es el acto o procedimiento mediante el cual algo se modifica, altera o cambia de forma manteniendo su identidad. La música es en sí un arte mutante, una expresión abierta a adquirir nuevos elementos, a desechar otros y a adaptarse a diferentes ambientes. Argentina, la nación americana de la aspiración europea, de los minimermercados “argenchinos”, de la milanesa napolitana y de tantos otros remix, siempre fue un país esponja, un lugar donde las artes y las culturas de distintos puntos confluyen desde Río de la Plata a la Cordillera hasta ser profundamente absorbidas. Ya desconocemos si “lo nuestro” lo es verdaderamente o si tiene más de acá que de allá; al fin y al cabo qué importa si aquello que empezó de una manera cambió y terminó siendo otra, si el resultado es auténtico cuenta nuestra historia.

Algo parecido sucede con nuestra música. Mientras que el cuarteto nació siendo hijo del pasodoble español y de la tarantela italiana, el tango fue heredero de una amplia familia de ritmos afrolatinos. Ni hablar del rock nacional, que llegó a Buenos Aires como el diabólico rock and roll de Elvis y compañía, y hoy es un colectivo que acapara todo tipo de influencia musical. Parece tener razón ese cantautor uruguayo cuando dijo en alguna canción que “todo se transforma”. Es natural, pero para transformar las cosas, qué mejor que el dub. 

Así como a finales de los ´80 el reggae echó sus raíces en el sur del continente, en la última década el género de King Tubby nos está dando una buena cosecha en Argentina. Cada vez son más los artistas que se animan a explorar los artilugios de este género electrónico, algunos inclinándose por una postura más purista o “strictly”, por decirlo de alguna manera, profundizando los recursos que identificaron al dub tradicionalmente; mientras que otros, ya conociendo las reglas, optan por hacer lo contrario: las rompen para ir más lejos. 

50 años de historia dan cuenta de los numerosos caminos que abrió el dub en el mundo. No por nada es una de las influencias directas del hip hop, el trip hop, el ambient, el jungle y el dubstep, entre la batería de estilos que componen la música bass. Con ese prontuario, resultaría extraño que su sonido pasara inadvertido por estos pagos. Por suerte, el tiempo le dio cabida a propuestas para todo tipo de paladares. La escena argentina está creciendo, hay buenas cosas para escuchar.

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1 Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Buenísimo!